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La excitación sexual y los orgasmos mejoran la respiración
y la circulación de la sangre, alivian dolores, disminuyen
la ansiedad y la depresión. Cómo prepararse para mejorar
el rendimiento sexual y, en consecuencia, la salud física
y mental.
El
sexo es tan viejo como Adán y Eva, la manzana del
árbol prohibido y el pecado original. Pero a pesar
de sus años, nadie podría decir que es aburrido
y sólo unos pocos se atreven a prescindir de él
durante el transcurso de la vida.
A lo largo de la historia, el sexo fue visto de diferentes
maneras. Durante el siglo de Pericles, época de mayor
esplendor de la civilización griega, la culminación
del sexo se obtenía de la relación entre un
hombre maduro y un joven recién iniciado en el arte
del placer. El falo era el símbolo regidor del sexo,
y la mujer era sólo un objeto destinado a la reproducción.
En el imperio Romano, el sexo era un motivo más para
los excesos, siempre presentes en bacanales y orgías
multitudinarias.
Ya en la época Victoriana el orgasmo era considerado
la causa y la cura de la histeria.
Y
Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, se atrevió
aún más. Para él había dos tipos
de orgasmos femeninos : el clitoral, experimentado durante
la etapa de la infancia a través del estímulo
del clítoris; y el vaginal, que sólo podían
obtener las mujeres adultas en una relación sexual
con penetración. Y advertía que las mujeres
que no alcanzaban el último, carecían de madurez.
LOS
BENEFICIOS DEL SEXO
En
el siglo xx, los científicos sacaron el sexo de la
cama y lo llevaron hasta el laboratorio para analizarlo.
Finalmente descubrieron que, además de brindar placer,
la excitación sexual y el orgasmo, mejoran la respiración
y la circulación de la sangre, con resultados estéticos
nada banales, como una piel sana y atractiva, ojos brillantes
y cabello reluciente. También dicen que mejora la
condición cardiovascular, la fuerza, flexibilidad
y tono de los músculos, y alivia los síntomas
de la menstruación, la osteoporosis y la artritis.
"La excitación sexual y el orgasmo también
benefician la salud mental", agregan los psiquiatras.
Al parecer, el sexo liberarla en el cerebro unas hormonas
que inducen el placer, las endorfinas, que alivian la ansiedad
y la depresión, incrementan la vitalidad y refuerzan
el sistema inmunológico. Con todos los beneficios
mentales y físicos del sexo, es como si existiera
un sistema de salud completo dentro del cuerpo.
Una de las características del orgasmo es que no
es igual para todos. Los hombres y las mujeres tienen diferentes
expectativas acerca del acto sexual y los orgasmos, que
pueden variar de manera considerable en intensidad física
y psicológica, lo que es indudable, de acuerdo a
resultados de diferentes estudios, es que el hombre es capaz
de tener respuestas orgásmicas más intensas
de las que se creía posible.
QUÉ
ES UN ORGASMO ?
Muchos
investigadores definen el orgasmo como un reflejo que ocurre
cuando la tensión muscular y la sangre fluye por
la pelvis, hasta alcanzar un pico y luego dispersarse. O
cuando el grupo de músculos pubicogenitales, que
sostiene el piso de la pelvis, experimenta espasmos rítmicos
con intervalos cada 0,8 segundos y el rítmo cardíaco
se acelera (a menudo, hasta 180 pulsaciones por minuto),
para después disminuir.
El orgasmo puede involucrar cambios en la presión
sanguínea, agitación de la respiración
y espasmos musculares en los glúteos, tensión
en los brazos, piernas y cuello, brillo en el rostro, transpiración,
sudor, hormigueo en los dedos de los pies y de las manos,
gemidos, gritos y arranques emocionales incontrolables,
como el llanto o la risa.
El futuro del sexo no es el "cibersexo" o el "orgasmatron"
(el electrodoméstico de "El dormilón",
la película de Woody Allen). La expansión
del potencial orgásmico es lo que se viene. Todavía
no se ha llegado siquiera cerca de las reales posibilidades
de alcanzar el placer. El orgasmo todavía no probó
hacer inmortales a las personas, ni perpetuar la juventud,
ni mucho menos ser la cura del cáncer. Pero los beneficios
de llevar una buena vida sexual sobreabundan en salud mental
y física. ~
Técnicas
Tanto hombres como mujeres pueden utilizar las siguientes
técnicas para tener orgasmos más prolongados,
más intensos, y en última instancia, con más
efectos positivos para la salud.
1.
Controlar el músculo pélvico. El grupo de
músculos pubicogenital, que sostiene el piso de la
pelvis, es uno de los que experimenta espasmos al llegar
al orgasmo. Si el músculo está entrenado y
"en buena forma", el área pélvica
tendrá más circulación de sangre durante
la excitación sexual y el grupo de músculos
tendrá contracciones más fuertes, haciendo
el orgasmo más prolongado e intenso. los ejercicios
de Kegel, utilizados en aquellos casos de personas con problemas
de retención de orina, también puede ser una
manera fácil de fortalecer los músculos pubicogenitales.
Para hacerlos, hay que mantener el músculo contraído
durante dos segundos y luego aflojarlo. Haciendo veinte
repeticiones, tres veces por día durante dos semanas
se pueden tener resultados notables.
2.
Controlar los movimientos voluntarios durante el acto sexual.
Está probado que algunos de los fenómenos
que le suceden al cuerpo durante la relación sexual,
pueden ser controladas por las personas. Aunque no se puede
aumentar o disminuir el ritmo cardíaco de manera
voluntaria, se puede cambiar varias actividades que sí
lo son y, en consecuencia, mejorar las sensaciones sexuales.
Una de las alternativas es, a medida que se acerca el orgasmo,
tratar de acelerar la respiración y, de manera alternante,
tensar y relajar los músculos de las piernas y de
los brazos. Durante otra "sesión amorosa",
se puede practicar contrayendo los músculos pubicogenitales.
El principio de comportamiento más importante es
elegir uno de los aspectos físicos del orgasmo que
pueda ser controlado y probar ejercitándolo durante
el acto sexual. Progresivamente, se puede seguir "entrenando"
otros aspectos del coito. Después de unos meses,
las respuestas del cuerpo van a ser espontáneas.
3.
Monitorear los niveles de excitación. Consiste en
la identificación de los niveles de excitación
durante la relación sexual, empezando con número
1 y terminando con el 10, correspondiente al orgasmo. A
medida que se llega a cada uno de los niveles, es conveniente
detenerse por unos segundos y seguir subiendo al nivel,
hasta llegar al 10. Pero siempre parando en cada nivel.
Esta técnica permite alcanzar orgasmos más
intensos, porque permite optimizar la liberación
de endorfinas.
Un ejercicio similar, conocido como "meseta",
consiste en contraer el músculo pélvico, cambiar
la respiración y cambiar el foco o la velocidad.
De esta manera, es posible permanecer en los niveles más
altos de excitación por un tiempo más prolongado,
y en consecuencia, se llega al orgasmo con más excitación
y se logran sensaciones más intensas.
Revista
INACTION.
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