La
hidratación es esencial para tener buena salud
y para el rendimiento físico. Todos saben que
hay que hidratarse para reponer los líquidos
y los electrolitos perdidos por la actividad física
pero pocos son quienes lo hacen debidamente.
Existe toda una estrategia de hidratación que
dependerá de si se trata de deportes de conjunto,
individuales, del estado de aclimatación, de
la condición física del sujeto, de la
duración e intensidad del ejercicio y/o del equipo
e indumentaria utilizada. Por ejemplo en los deportes
intermitentes y de conjunto existen varios momentos
e interrupciones que hacen posible la rehidratación
durante el juego aunque la gran mayoría de deportes
individuales, en la actualidad, permiten la hidratación
periódica durante la actividad.
En cuanto a la aclimatación es un factor capital,
siendo este uno de los principales motivos por los que
en las pruebas de montaña o en competencias alejadas
de la capital o en lugares remotos casi siempre se tiene
como ganadores a los lugareños.
Los deportistas que se hallan en una buena condición
físisca tienen optimizada su sudoración
por lo que son más aptos para disipar el calor
y, así, equilibrar la termorregulación.
Las actividades físicas de larga duración
requieren, no sólo de una buena hidratación,
sino del aporte de electrolitos y de hidratos de carbono
que se hace mediante las bebidas deportivas.
Otro tema importante es el de la indumentaria. Los deportistas
de elite conocen bien esta temática pero los
aficionados tienen un desconocimiento absoluto que a
veces puede hasta poner en peligro la vida, sobre todo
en aquellos casos en que usan fajas abdominales o se
cubren en demasía con el objeto de perder peso;
son estos casos los que no sólo no consiguen
los resultados esperados sino que interfieren con la
capacidad del cuerpo para disipar el calor con el riesgo
de padecer las tan temidas injurias por calor.
¿Cómo
hidratarse?
Innumerables
estudios indican que cuanto más hidratado uno
está, mejor es su rendimiento físico y
mínimos son sus riesgos sobre la salud. De acuerdo
a lo expuesto en líneas anteriores cada sujeto
requiere un nivel de hidratación que le es propio
pero con el objeto de standarizar la recomendación
es ingerir líquidos en cantidades de alrededor
de 500 ml 2 horas antes de cualquier actividad.
Ello permite iniciar la misma normalmente hidratado
teniendo la posibilidad de eliminar cualquier exceso
por orina en ese lapso sin causar inconveniente alguno
durante el juego o la competencia.
Inmediatamente antes, incluso, es conveniente ingerir
250 ml adicionales, preferentemente de bebidas deportivas
carbohidratadas.
Durante la actividad física lo recomendable es
tomar entre 125 y 500 ml cada 15 minutos, ello se ajusta
acorde al nivel de sudoración individual y tolerancia
(el vaciado desde el estómago debe ser rápido,
de ahí que se prefieran las bebidas deportivas).
Una vez finalizado el ejercicio y, tomando en cuenta
que 100gr perdidos de peso equivalen a 100 ml de sudor
perdido, la ingesta debe ser, mínimamente, el
150% de la pérdida (si se perdió 1 kg,
se debe ingerir 1,5 lts).
Dr Jorge Osvaldo Jarast