SPINNING
BIKE
Hacer
ejercicio en una bicicleta fija puede ser aburrido,
pero el Spinning llegó a la Argentina para demostrar
lo contrario. Este mes, ponemos bajo la lupa este programa
de entrenamiento basado en el ciclismo de alta competencia,
que hace furor en los gimnasios de los Estados Unidos.
En una película de Stallone, donde él hacía de preso
(obviamente por un crimen que no había cometido), le
comentaba a un recién llegado a la prisión algo más
o menos así: "El cuerpo te lo pueden encerrar, pero
tu cabeza es libre, vuela...".
Está bien, la reflexión no era muy original, y hasta
creo haberla oído en varias películas del mismo género,
pero vino de inmediato a mi mente mientras hacía una
clase de Spinning Bike, y me pareció una descripción
oportuna.
Yo estaba encerrado entre cuatro paredes, y un espejo
pretendía prolongar un ficticio y repetido infinito;
la bicicleta que montaba era fija, y no tenía intención
de llevarme a ningún lado; todos los alumnos pedaleábamos
para no movernos ni un centímetro. Pero gracias a una
música estupenda y a las indicaciones de mi instructora,
mi mente transformó ese encierro en libertad, y me llevó
a recorrer larguísimas llanuras, descender a toda velocidad
por pendientes pronunciadas, ir a los saltos por senderos
pedregosos, hacerle frente a un fuerte viento, subir
hasta la cima de una montaña, cruzar ríos, pasear tranquilamente
por avenidas anchas y sin autos, y, por fin, regresar
sano y salvo al lugar del que nunca partimos: el gimnasio.
Jugar con la imaginación para motivar el cuerpo quizá
sea una de las claves del éxito del Spinning, ya que
convierte a una actividad aburrida y monótona -como
es la de pedalear sobre una bicicleta fija- en una experiencia
inolvidable. Otro punto a favor es que, si bien la clase
es grupal y todos siguen las mismas indicaciones, cada
alumno puede regular en su bicicleta su propio nivel
de esfuerzo y así controlar la intensidad del entrenamiento.
Además, es un ejercicio sin impacto ni riesgos de lesiones,
y se le presta suma atención al monitoreo del ritmo
cardíaco de los participantes. Encontrar un ritmo cardíaco
confortable es la clave para incrementar la capacidad
aeróbica.
El programa de Spinning fue desarrollado en 1987 por
el ciclista norteamericano Johnny G., y básicamente
consiste en una recreación de un viaje en bicicleta,
simulando distintos tipos de caminos y superficies,
acompañado de una música altamente motivante, y basada
en conceptos de ciclismo de alto rendimiento. Durante
la clase, el instructor da una serie de pautas para
cumplir con el circuito que él describe. Hay tres posiciones
diferentes para tomar el manubrio, cinco movimientos
básicos para trabajar distintos músculos de las piernas,
y la alternativa de pedalear sentado o parado. La música
juega un papel fundamental, y es una herramienta imprescindible
(junto al entusiasmo que transmite el instructor) a
la hora de crear la rutina: temas "suaves" para la entrada
en calor, "explosivos" a la hora de mayor esfuerzo,
"acelerados" en los descensos; en fin, sincronizados
con el nivel y la etapa del recorrido.
Jonnny G. empezó a enseñar su programa de Spinning en
el garaje de su casa, hasta que sus clases se hicieron
tan populares que llegaron a los oídos de los directores
de los principales gimnasios de Los Angeles, y el resto
es historia. En 1995 el Spinning se practicaba en todo
EE.UU., y hoy hay más de 35.000 instructores que lo
enseñan en 100 países. Después, obvio, llegaron las
remeras, las gorras, los videos, las zapatillas, las
calcomanías, los suplementos vitamínicos, los llaveros,
las medias, y hasta la página web (www.spinning.com).
Muchos ciclistas (de ruta y de montaña) y triatletas
incorporaron el Spinning en sus programas de entrenamiento
para mejorar su capacidad cardiovascular y pulmonar.
Y bueno, Johnny G. no es un improvisado: en 1989 ganó
la "Race Across America", una carrera que cubre la friolera
de ¡6.500 kilómetros!
Sin necesidad de tener que recorrer tantos kilómetros,
se calcula que en una clase de 45 minutos se pueden
quemar entre 500 y 800 calorías, lo que la convierte
en una actividad ideal para bajar de peso y estar en
buena forma.
Realmente el Spinning es muy divertido y original, y
permite integrar a personas de cualquier nivel atlético.
No se necesita tener ninguna habilidad especial: basta
con saber pedalear. Tampoco importa el estado del tiempo,
ni hay que preocuparse por llevar el casco ni por una
posible pinchadura. Entonces no admite excusas: es divertido,
fácil, seguro y eficaz. Así que "put de battery", cierren
los ojos, respiren profundo y... ¡SPINNING!
Los Sí y los No del Spinning
SI
* Lleve una botella con agua fresca y bébala
durante la clase.
* Use ropa liviana que le permita evaporar fácilmente
su transpiración.
* Chequee el correcto funcionamiento de su bicicleta
antes de comenzar el entrenamiento.
* Lleve una pequeña toalla para secarse las manos
y la cara.
* Relaje sus abdominales y respire profundamente.
* Controle que su taquímetro esté bien
ajustado.
* Consulte con su médico antes de practicar Spinning
NO.
* Evite llegar tarde, ya que la entrada en calor
es fundamental para prevenir cualquier
tipo de lesión muscular y articular.
* No pedalee con sus músculos en tensión.
* No saltee ninguna comida durante el día, ya
que ella será su "combustible" durante
la clase.
* No se preocupe por seguir la intensidad del grupo,
haga la clase a su propio ritmo y
posibilidades.
* No pedalee con la rueda "libre", es decir,
sin ninguna resistencia, a menos que
así se lo indique su instructor.
* Si su pedaleo se vuelve muy veloz, no intente sacar
los pies de los pedales. Oprima el
botón de seguridad que se encuentra debajo del
manubrio.
Por ALEJANDRO E. FORMANCHUK
mariscal@elsitio.com