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En
Tailandia existe una técnica terapéutica milenaria
cuyo nombre es NUAD BO RARN, una palabra que se puede traducir
como masaje o terapia corporal. Combina elementos del Yoga
(India) y del Shiatsu (Japón); Sus orígenes
son inciertos, se dice que se originó en la India
y recibió cierta influencia de la Medicina Tradicional
China. Siempre ha estado ligado a la práctica del
Budismo, como un acto de compasión y a la vez una
forma de meditación y de celebración de la
unidad del cuerpo y del espíritu.
El masaje tailandés nunca se consideró como
un trabajo común. En Tailandia es una práctica
espiritual estrechamente relacionada con la enseñanza
budista. Hasta hace poco se enseñaba este arte y
se daban masajes únicamente en los templos. El hecho
de dar un masaje es un acto de "metta", que significa
"bondad con amor". El terapeuta empieza con una
meditación y realiza todo su trabajo con un espíritu
meditativo.
La base teórica de NUAD BO RARN es el concepto de
energía que circula por el cuerpo. Al estirar, presionar,
manipular el cuerpo se estimula el intercambio de energía
entre el ser humano y el universo Se trabaja con ropa cómoda,
sin usar aceite, sobre una colchoneta colocada en el piso.
Los efectos sanadores abarcan la desaparición de
contracturas musculares, la mejoría de la circulación,
el alivio de tensiones crónicas o agudas, la posibilidad
de revertir síntomas y enfermedades, y un aumento
notorio de la energía vital.
Emocionalmente y espiritualmente una sesión de NUAD
BO-RARN trae un estado de profunda paz interior. Las sesiones
de Nuad Bo-rarn empiezan siempre con presiones rítmicas
sobre los dos pies, que contribuyen a relajar todo el sistema,
induciendo tanto en el terapeuta como en el receptor un
estado meditativo de relajación. El trabajo en pies
y piernas abarca una parte importante de la sesión
y lo que notan los pacientes es la sensación de una
ola de energía que va subiendo y aflojando la espalda,
armonizando los órganos y llegando hasta la cabeza.
Además de las presiones rítmicas alternando
una mano y la otra la característica de Nuad Bo-Rarn
que le valió el sobrenombre de "yoga para perezosos"
son los estiramientos. El terapeuta manipula el cuerpo del
paciente, llevándolo sin esfuerzo a adoptar asanas
o posturas de yoga, siempre respetando los límites
de su flexibilidad.
Hoy en día el masaje sigue siendo muy difundido en
Tailandia- a la vez como terapia preventiva, y curativa.
Su reputación ya trascendió las fronteras
de Tailandia y en Occidente son cada vez más numerosos
los que lo buscan. Practicarlo resulta tan gratificante
como recibirlo y por esta razón muchos masajistas
y trabajadores corporales eligen complementar su formación
aprendiendo a darlo. Recibirlo trae beneficios tan claros
que los que lo han probado difícilmente renuncian
a él.
En
Tailandia existe una técnica terapéutica milenaria
cuyo nombre es NUAD BO RARN, una palabra que se puede traducir
como masaje o terapia corporal. Combina elementos del Yoga
(India) y del Shiatsu (Japón); Sus orígenes
son inciertos, se dice que se originó en la India y
recibió cierta influencia de la Medicina Tradicional
China. Siempre ha estado ligado a la práctica del Budismo,
como un acto de compasión y a la vez una forma de meditación
y de celebración de la unidad del cuerpo y del espíritu.
El masaje tailandés nunca se consideró como
un trabajo común. En Tailandia es una práctica
espiritual estrechamente relacionada con la enseñanza
budista. Hasta hace poco se enseñaba este arte y se
daban masajes únicamente en los templos. El hecho de
dar un masaje es un acto de "metta", que significa
"bondad con amor". El terapeuta empieza con una
meditación y realiza todo su trabajo con un espíritu
meditativo.
La base teórica de NUAD BO RARN es el concepto de
energía que circula por el cuerpo. Al estirar, presionar,
manipular el cuerpo se estimula el intercambio de energía
entre el ser humano y el universo Se trabaja con ropa cómoda,
sin usar aceite, sobre una colchoneta colocada en el piso.
Los efectos sanadores abarcan la desaparición de
contracturas musculares, la mejoría de la circulación,
el alivio de tensiones crónicas o agudas, la posibilidad
de revertir síntomas y enfermedades, y un aumento
notorio de la energía vital. Emocionalmente y espiritualmente
una sesión de NUAD BO-RARN trae un estado de profunda
paz interior. Las sesiones de Nuad Bo-rarn empiezan siempre
con presiones rítmicas sobre los dos pies, que contribuyen
a relajar todo el sistema, induciendo tanto en el terapeuta
como en el receptor un estado meditativo de relajación.
El trabajo en pies y piernas abarca una parte importante
de la sesión y lo que notan los pacientes es la sensación
de una ola de energía que va subiendo y aflojando
la espalda, armonizando los órganos y llegando hasta
la cabeza. Además de las presiones rítmicas
alternando una mano y la otra la característica de
Nuad Bo-Rarn que le valió el sobrenombre de "yoga
para perezosos" son los estiramientos. El terapeuta
manipula el cuerpo del paciente, llevándolo sin esfuerzo
a adoptar asanas o posturas de yoga, siempre respetando
los límites de su flexibilidad.
Hoy en día el masaje sigue siendo muy difundido en
Tailandia- a la vez como terapia preventiva, y curativa.
Su reputación ya trascendió las fronteras
de Tailandia y en Occidente son cada vez más numerosos
los que lo buscan. Practicarlo resulta tan gratificante
como recibirlo y por esta razón muchos masajistas
y trabajadores corporales eligen complementar su formación
aprendiendo a darlo. Recibirlo trae beneficios tan claros
que los que lo han probado difícilmente renuncian
a él.
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