LOS PLACERES DEL MOVIMIENTO
La
sensación de placer se encuentra asociada con el movimiento corporal.
Esto nos ocurre desde nuestra más tierna infancia. Observemos
chicos jugando.
Los veremos sonriendo, felices y divertidos, en contraste con
sus caras serias cuando se les pide que permanezcan quietos. Esto
es casi imposible lograr, ni siquiera por un período razonable
de tiempo.
A toda edad, podemos decir que no hay persona que, ante un sentimiento
de alegría y excitación, se pueda quedar quieta
y reprimiendo sus deseos de bailar, cantar, correr, saltar de
alegría
El movimiento es vida. Nuestro cuerpo habla más allá
de nuestro lenguaje verbal. Expresa mucho más que las mismas
palabras. El movimiento de una persona es su historia misma. Es
por eso que la actividad física es tan importante y debería
formar parte de nuestro diario existir, como la necesidad de hidratarnos
y de alimentarnos diariamente.
A través de él, tenemos la posibilidad de vivir
mucho mejor los años venideros.
El
premio máximo que otorga la práctica de actividad
física en forma regular, es el placer que podemos llegar
a sentir por el
movimiento en si.
No todo el mundo entiende esta realidad.
No todo el mundo ha realizado esa conexión mente-cuerpo,
indispensable para sentir los placeres que otorga el movimiento
corporal.
Hasta actividades como el caminar y el correr pueden llegar a
brindarnos esa sensación de plenitud y salud. El espectro
de posibilidades al momento de elegir una actividad que nos satisfaga
y nos resulte gratificante es tan grande, como diferentes son
los gustos de sus consumidores.
Podremos siempre partir, como base, de estas dos grandes actividades
propias de todo ser humano, el caminar y el correr, pasando por
miles de otras, al aire libre, en espacios cerrados, en grupo,
individuales, realizadas por si mismo o bajo la supervisión
de personal capacitado
Lo cierto es que, tanto para gustos como para niveles de aptitud,
dificultad, recursos, etc, la oferta es casi infinita.
Nadie puede decir que no ha encontrado una actividad que le guste,
y por eso dedicarse a vivir una vida sedentaria y con un pronóstico
de vida saludable menos optimista que aquél que realiza
regularmente actividad física.
Parece que, desde que nacimos, siendo puro movimiento y expresión,
la vida misma nos ha llevado al no movimiento y
a la no expresión, ...no?
No son demasiadas las personas que han continuado con esa riqueza
de movilidad que nos brinda la exploración natural típica
de cuando somos chicos y no tenemos vergüenza en saltar de
alegría y expresar todo a través del cuerpo
Pues en algún momento tenemos que parar y realizar la re-conquista
de nuestro cuerpo!
No es necesario que sintamos que debemos volver a ser ¨expertos¨
en la materia. Si expertos para el propio desafío que nosotros
mismos nos impongamos, lo cual es suficiente!
Qué es lo que nos detiene?
No
es raro escuchar de personas que realizan actividad física
ocasionalmente, que esa sesión ha sido más una tarea
que otra cosa y que no le encuentran la vuelta para llegar a sentirla
como amena y disfrutable.
Los variados beneficios en el orden físico, fisiológico,
psicológico y del buen vivir que trae como resultado la
práctica de actividad física en forma regular, parece
que no están relacionados con una adecuada motivación.
Esto sería el motor de todo lo demás, llevando a
las personas a disfrutar de esa actividad física e impediendo
que sólo la hicieran ocasionalmente o que, hasta renunciaran
por completo a realizarla
Por ejemplo, algunas personas que no realizan actividad física
en forma regular, se quejan de que correr es aburrido, tedioso,
estresante y doloroso. Ellos mismos deben haber escuchado a alguien
quejándose acerca de lesiones, fatiga, aburrimiento, dolor,
anemia, várices, ataque cardíaco, prolapso de útero,
disfunción menstrual, etc, producto de actividades donde
predomina el alto impacto.
No hay suficiente evidencia de que esos problemas y condiciones
se encuentren íntimamente ligadas a la práctica
de este tipo de actividad física, y se den como consecuencia
de ella.
Quejas como éstas usualmente están ligadas a pobre
técnica de ejecución e inadecuada preparación,
como utilización de ropa y calzado inadecuado, realización
de la práctica ante condiciones inadecuadas, falta de conocimiento
de la duración e intensidad de la práctica y falta
de correcta entrada en calor y ejercicios de estiramiento.
En todo tipo de actividad física, tanto la correcta preparación
para la práctica como el entrenamiento progresivo son esenciales
para evitar lesiones y obtener, a lo largo del tiempo, los múltiples
beneficios que aporta el ejercicio.
La consecuencia final será el sentir ese placer por la
práctica de la que estamos hablando en esta nota, y que
es tan importante para mantenernos motivados y enamorados de la
actividad de nuestra elección.
Esto también aumentará nuestros niveles de alegría,
energía, economía en todo lo que hagamos, productividad
y creatividad!
Recordemos que la práctica regular de actividad física
debe ir de la mano con una buena nutrición y adecuado descanso,
lo que es esencial para alcanzar el estado óptimo de salud.
Un plan óptimo de ejercicio tiene sus requerimientos:
- Debe ser una parte integral de la vida diaria.
- Debe ser divertido.
- Debe poder llegar a realizarse varias veces durante la semana.
- Debe ser una actividad que pueda ser realizada a lo largo la
mayor parte de la vida del participante.
- Debe incluir actividades que pueden ser llevadas a cabo en forma
independiente.
- Debe ser variado.
- Debe incluir actividades que estimulen el triángulo del
fitness (fuerza, resistencia muscular, resistencia
cardiovascular, flexibilidad) y, hasta dependiendo
de la personalidad del participante, puede incluir también
actividades de la nueva corriente del fitness que busca la integración
de la mente y el cuerpo a través del movimiento (yoga,
taichi, NIA, pilates, chi kung, etc)
Nosotros, meros profes e instructores, no nos podemos quedar atrás.
No sólo tenemos que buscar permanentemente sentir ese placer
en nuestras propias prácticas, en los momentos que realizamos
actividad física para lograr nuestro propio bienestar,
con lo que estaríamos enseñando a través
del ejemplo, sino que también estamos obligados a promover
la práctica de ejercicio como parte del buen vivir.
Más allá de todo esto, si tu eres instructor en
la sala de musculación, si dictas clases grupales, si organizas
actividades al aire libre, cualquiera sea tu trabajo relacionado
con el movimiento, es necesario que a través de tus propias
clases motives a tus clientes para que se transformen en incansables
buscadores del premio final. Los placeres del movimiento.
CLARITA
CABANAS
www.todofitness.com/clarita